jueves, diciembre 01, 2005

TIEMPOS DE LUNA Y LUNAS




Era la hora de la nueva luna…las estrellas giraban silentes mientras se mecían en el nido del mar.
Como cada noche a esa hora la niña sintió la llamada, sugestiva, subliminal, y como hechizada abrió el balcón...
...Al otro lado de la ciudad, el joven notó el cambio en el murmullo del aire y buscó la urgencia de su nave para poder volar...
... a esa misma hora, sobre la altura, una sirena comenzó a cantar...
En un balcón perfumado de luna y cielo, una niña aguardaba ansiosa, sintiéndose etérea, ingrávida, plena de libertad, tan liviana que podría echarse a volar en cualquier instante...
...Mientras, plateada, ligera, el ave metálica llevaba en su vientre al joven borracho de sueños...



-¿Por qué lloras?... la súbita pregunta la sobresaltó...
-Por nada... dando la espalda a su esposo se afanó con el planchado.
-¿Está lista la cena?...
-Enseguida está en la mesa, la sirvo en cuanto bajen los niños...
Guardó las ropas aún tibias en el closet, secó una lágrima furtiva que colgaba en su pestaña y subió las escaleras hacia donde se hallaban los hijos...
En la habitación un estruendo que hacia retumbar las paredes le indicó que estaban allí, asomándose, les llamó y les indicó que bajaran a cenar...
Comió silente, picoteando su comida de pajarito, mientras observaba la asombrosa voracidad de sus hombres.
Lavando los trastos sucios, se sintió de pronto inacabada, incompleta, interrumpida en su vuelo, y se echó a llorar...
... era la hora de la viejaluna...


En el tiempo de la roja luna el joven avistaba el balcón de su amada...
...Aferrándose a la luna triste el peligro aparecía, raudo, voraz, hambriento de sueños y juventud...
Un golpe, una llamada, un cuerpo roto... el niño salió volando por los aires desde el vientre de su nave como una cometa rota, roja, rota, tonta, rota, rota, rota...
La niña que le esperaba quiere llegar a su lado, se va flotando, se eleva y vuela, vuela, vuela...
Era la hora de la angustia luna, cuando los cuerpos estrellados se encontraron en la luz...


¿Estás ahí? ... La pregunta cuelga en el aire como la ropa en el cuarto, acabada de lavar, mientras la ausencia, fría como la luna, va comenzando a extenderse por doquier...
Intrigado, el hombre se acerca temeroso, de saber, de mirar, de encontrar el secreto para el que no se preparó, angustiado por no poder decir, por no poder expresar, por ya no poder sentir, mientras bajo la sombra de la cuerda luna una figura se mece, como las estrellas sobre el mar.
Bajo la luna,
sola,
dulce, quieta, triste,
obscura luna,
el hombre se pregunta que pasó, se debate
entre la angustia,
mustia,
sucia,
que frustra...


1 comentario:

Lord Lavengro dijo...

Hay sueños que se quedan qubrados, como alcanzar la Luna en un salto. Cierto que tu poema navega en las mismas turbulentas aguas de ni Carta, en un mar muerto de olas huecas; en ocasiones someos com una frágil barca condenada a navegar en aguas poco profundas y pobladas de rocas... Quizás escontremos un faro.