Sola, en la soledad de su pieza triste de solterona a la fuerza, sobre su cama vacía, de una castidad no deseada, la mujer se estremece, suelta las lágrimas contenidas tanto tiempo que la amenazan ahogar y por fin libera un llanto, hondo y dulce, que purifica su dolor.
Nadie la ve. Ella esta sola. Sola aunque en su entorno el sonido de la vida continúa. Sola, con una soledad tan angustiante como la muerte, pero no tan liberadora.
La burla, la burda mentira de que fue sujeto se incrustó hondamente en su alma quebrantada que ya no puede resistir más.
Pero ni aún así siente odio, ni rencor, sino sólo la tristeza de haber sido incomprendida una vez más, de saber que cuanto dio lo tomaron como un pago por la compra de amor.
Sola, triste, vieja, fea, son las palabras que dan vuelta en su cabeza y la hacen llorar aún más hondamente... ¿por qué, por qué?...¿por qué siempre ven sólo su cáscara arrugada y no buscan, no observan su interior?...
...Suaves sollozos la sacuden, mientras en su corazón el dolor va amenguando, adormecido por una nueva convicción y comienza a recuperar el control. Tiene la respuesta, la solución a todos sus problemas.
Se levanta, seca sus ojos con un pañuelo gastado por muchos llantos antiguos y saca el tubito de un cajón. Sin vacilar, lo derrama sobre su mano...las píldoras azules se ven sugerentes, casi bellas, mientras las va tomando con ademán decidido.
Nadie se dará cuenta, nadie la extrañará, piensa, y se tiende sobre la cama a esperar el final.
4 comentarios:
Perdón por el atrevimiento, pero cuando leí este relato, recordé enseguida un viejo tanto que se dio en llamar "Nunca tuvo novio" que dice:
Pobre solterona te has quedado
Sin ilusión, sin fe...
Tu corazón de angustias se ha enfermado,
Puesta de sol es hoy tu vida trunca.
Sigues como entonces, releyendo
El novelón sentimental,
En el que una niña aguarda en vano
Consumida por un mal de amor.
En la soledad
De tu cuarto de soltera está el dolor.
Triste realidad
Es el fin de tu jornada sin amor...
Lloras y al llorar
Van las lágrimas temblando tu emoción;
En las hojas de tu viejo novelón
Te ves sin fuerzas palpitar.
Deja de llorar
Por el príncipe soñado que no fue
Hasta a ti a volcar
El rimero melodioso de su voz.
Tras el ventanal,
Mientras pega la llovizna en el cristal
Con tus ojos más nublados de dolor
Soñás un paisaje de amor.
Nunca tuvo novio, ¡pobrecita!
¿Por qué el amor no fue
A su jardin de humilde muchachita
A reanimar las flores de sus años?.
¡Yo, con mi montón de desengaños
Igual que vos, vivo sin luz,
Sin una caricia venturosa
Que haga olvidar mi cruz!
Lo veo como si fuese la misma situación, la misma mujer, el mismo desamor, pero vista desde un testigo, tercero a la situación. Luego, es como si usted continuara el relato, desde la pobre mujer.
Quizás dentro mio me sentía así, recuerda que estos escritos son parte de mi terapia de sanación...la depresión te hace ver al mundo entero en tu contra, nadie te aprecia, nadie te podrá querer...También esas palabras son parte de la violencia sicológica que sentí... Y quizás entremedio escuché el tango, me gustan mucho...😊😊
Amiga, !como debías estar de deprimida!. Tu no me contaste en detalles como fue tu situación (no lo hagas si no lo necesitas). Pero no puedo creer que este relato sea autoreferencial. No eres ni vieja, ni fea, tal vez estuvieses sola y hasta muy triste. Pero nunca sufrí de depresión.
Solo diré violencia intrafamiliar física y sicológica grave,con síndrome de Estocolmo, agravado por cumplir más de 45, comienzo de menopausia, remarcado con maltrato cada día frente a chicas más jóvenes con quienes me era infiel mi ex pareja. La Universidad fue mi salvación, tuve apoyo sicológico completo, pude deconstruir esa persona y construir la mujer que soy ahora.
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